Posts Tagged ‘Democracia’

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¿Transición? ¿Qué transición?

febrero 28, 2011

– Papá, ¿dónde estabas tú aquél 23-F? – Me pregunta Manuel.

– Yo era pequeño, un niño que no entendía la trascendencia de lo que ocurría. Como cuando murió Franco, al final lo más importante es que no hubo colegio.

– Pero después si has sabido lo que pasó. ¿Qué ocurrió realmente?

– Pues lo primero que tienes que entender es la situación que se vivía en España. Hacía sólo cinco años que habíamos recuperado la democracia. En realidad menos, porque eran cuatro años tras las primeras elecciones libres en otros 40 y tres de la Constitución. Éramos una democracia muy joven.

– Si, pero todo el mundo quería que hubiera democracia.

– No todos. El Ejército seguía dirigido por los mismos que hicieron la guerra al lado de Franco y eso les valió mucho poder. No estaban dispuestos a renunciar a él. Además, otros criminales como ETA hacían mucho daño aquéllos días. Adolfo Suárez acababa de dimitir y eso creó un vacío de poder que algunos interpretaron que debían llenar con sus pistolas.

En España siempre las armas han hablado más alto que las personas. Tenemos una historia plagada de levantamientos militares. Y esas sediciones son las que se conocen, porque por la época de ese 23-F hubo más asonadas similares. Pero se cortaron a tiempo y no trascendió a los medios. Se ocultaron.

– ¿Y por qué se ocultaba la información?

– Bueno, había mucha gente poderosa (los de las armas, los del dinero y los de la mitra) interesados en que las cosas volvieran a ser como antes. No aceptaban los cambios que estaban ocurriendo. No querían ninguna transición a nada. El gobierno quería transmitir la idea de tranquilidad. No se debía saber que tanta gente y tan fuerte quería volver a lo de antes.

Al final todo es muy confuso. Hay mucha información que no se ha hecho pública y que no se hará hasta que pasen 20 años más. Es extraño que fueran los más monárquicos los que dirigieran el golpe contra el mismo Rey. Que se pudiera urdir una trama de este calibre sin que los servicios Secretos se enteraran. Muchas dudas.

– Ya, pero al final triunfó la democracia.

– No, precisamente el 23-F es el mayor fracaso de nuestra democracia y de la falsa transición modélica. Pasó lo que pasó porque cuando murió Franco se miró hacia otro lado y se permitió que muchos criminales siguieran en sus puestos. No hubo juicios. Sólo se quería pasar página y olvidar.

– ¿Y ahora que hacen los golpistas?

– A los únicos que se juzgo fue a los cabecillas. Al resto de guardias civiles y militares que se amotinaron no les pasó nada. Y esos cabecillas, los que no se han muerto ya, pasaron un tiempecillo en la cárcel, a cuerpo de rey, y hoy están jubilados cobrando una pensión que les pagamos todos los españoles.

– ¡Qué raro suena todo!

– Sí Manuel. Muy raro. Esperemos esos 20 años más a que desclasifiquen los papeles y practiquemos la expresión de “me la han vuelto a meter doblada”.

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Lobo o cordero ¿Tú que eres?

febrero 14, 2011

Atiendo en la televisión a las críticas por la posible legalización de la antigua Batasuna.

– Dos lobos y un cordero – Murmuro.

– ¿Qué quieres decir? – Me pregunta Manuel.

– Que la democracia es eso, dos lobos y un cordero que están decidiendo qué van a cenar.

– Pero los lobos se comerán al cordero – Dice Manuel con una lógica aplastante.

– Sí, esa es la grandeza de la democracia, si no pueden cenar los tres que por lo menos cenen dos.

– Pero el pobre cordero se muere. ¿No, papá?

– Sí, esa en la miseria de la democracia, que para que la mayoría gane alguien se tiene que sacrificar.

Lo ideal hubiera sido que los tres cenaran, pero no podía ser. Alguien tenía que perder y mejor que sea la minoría en lugar de la mayoría.

– Pues vaya mierda la democracia – Concluye Manuel.

– Bueno, lo puedes mirar por ahí si eres de la familia de los corderos. Pero si fueras de la familia de los lobos estarías encantado.

Lo cierto es que ser lobo en democracia no te garantiza que siempre vayas a salir ganando. La democracia a menudo exige esfuerzos y así se perpetúa. Hay veces en que la democracia bien entendida escuece y hay que aceptarlo.

– Y por una vez ¿no podían llegar a un acuerdo los tres animales y no cenar ese día?

– No Manuel. No puede ser. La democracia no admite excepciones. Su éxito se basa en su fortaleza. Y son esos sacrificios que a veces nos exige los que la hacen la mejor forma de gobierno que se conoce.

La democracia debe de ser común para todos. No debe de admitir interpretaciones. Y lo que vale para uno debe de valer para todos. Sin excepciones.

– ¿Y que tiene que ver eso con ese partido vasco? – Pregunta Manuel.

– Pues que la democracia, en su estado de madurez, se convierte en Estado de Derecho y si me apuras también en Estado de Obligación. Y como en el colegio, cuando decides jugar, por el simple hecho de hacerlo tú y tus compañeros debéis aceptar unas reglas y nadie por llegar antes o después se las puede saltar. Y como son iguales para todos podéis entonces jugar.

– Papá, y en el caso vasco, nosotros qué somos ¿lobos o corderos?

– Pues es la decisión de cada uno. Yo desde luego lobo. Pero parece que hay otros que han decidido ser corderos.

– Pues me pido lobo.